Apple está a pocos días de uno de sus eventos más importantes del año y todas las miradas están puestas sobre un dispositivo que podría cambiar por completo la familia iPhone: su primer teléfono plegable.

Pero antes de emocionarnos con pantallas que se doblan, bisagras y nuevas formas de utilizar iOS, hay un detalle que puede terminar siendo mucho más importante para el consumidor: el precio.

Las últimas estimaciones y filtraciones apuntan a que el llamado provisionalmente iPhone Ultra podría convertirse, por bastante diferencia, en el iPhone más caro creado hasta ahora.

Un iPhone que podría cruzar fácilmente la barrera de los US$2,000

Las cifras que circulan no son pequeñas. Algunas estimaciones sitúan el precio inicial del primer iPhone plegable alrededor de los US$2,099 a US$2,299, mientras otras filtraciones internacionales han mostrado cantidades todavía mayores.

Hay que hacer una aclaración importante: Apple todavía no ha confirmado oficialmente el precio ni todas las características del dispositivo. Por eso, cualquier cifra que aparezca antes de su presentación debe tratarse como una estimación y no como un precio definitivo.

Aun así, prácticamente todas las fuentes coinciden en algo: si este iPhone llega como se espera, barato no será.

¿Qué tendría que ofrecer Apple para justificarlo?

Aquí es donde la conversación se vuelve más interesante que simplemente preguntar cuánto cuesta.

Un teléfono de más de US$2,000 no puede limitarse a ser un iPhone que se dobla por la mitad. Apple tendría que demostrar que el formato plegable realmente mejora la experiencia.

Entre las características que se esperan están una pantalla exterior cercana a las 5.5 pulgadas y una pantalla interior de aproximadamente 7.8 pulgadas, además del nuevo chip A20 Pro, hasta 12 GB de RAM y una interfaz preparada para aprovechar el espacio adicional mediante multitarea.

También existen rumores de un regreso inesperado: Touch ID. La delgadez del dispositivo habría complicado la incorporación del hardware tradicional de Face ID, haciendo que Apple considere nuevamente el lector de huellas en el botón lateral.

El verdadero rival quizá no sea Samsung

Es fácil comparar el futuro plegable de Apple con los Galaxy Z Fold y otros dispositivos del segmento. Sin embargo, el desafío más difícil para Apple podría estar dentro de su propio catálogo.

Quien llegue a una tienda con más de US$2,000 disponibles tendrá que preguntarse si realmente prefiere un teléfono plegable o si obtiene más valor comprando un iPhone Pro convencional y utilizando el dinero restante en otros dispositivos.

Y cuando llevamos esa conversación a mercados como República Dominicana, el asunto se vuelve todavía más interesante.

El precio estadounidense nunca cuenta toda la historia. Importación, impuestos, disponibilidad inicial y márgenes de comercialización pueden hacer que un dispositivo de este nivel llegue al mercado dominicano considerablemente por encima de su precio base.

Apple llega tarde, pero eso también puede jugar a su favor

Apple no está inventando el teléfono plegable. Otros fabricantes llevan años experimentando, equivocándose y mejorando bisagras, pantallas y software.

Eso significa que Apple llega tarde a la fiesta, pero también que ha tenido tiempo para mirar dónde otros tropezaron.

La pregunta no será simplemente si Apple puede fabricar un buen plegable. A estas alturas, esperamos que pueda hacerlo.

La verdadera pregunta es otra: ¿puede fabricar uno tan bueno que convenza a millones de personas de pagar más de US$2,000 por él?

El próximo evento de Apple debería despejar buena parte de esas dudas.

En DR Accesorios RD estaremos pendientes de la presentación y, cuando tengamos las especificaciones y precios oficiales, podremos hacer la comparación que realmente importa: qué ofrece por cada dólar que cuesta.